Os traigo hoy la receta que he preparado para Petit-On con el ingrediente estrella, que este mes ha resultado ser el chocolate.
No sé si me creeréis, pero cada mes, cuando me dice Raquel el ingrediente con el que tengo que preparar la receta, se me amontonan las ideas de tal manera, que luego me cuesta decidirme por una en concreto. Y es que aunque parezca una bobada hacer algo "por encargo" no es igual que hacerlo porque de repente se me ocurre.
Así que después de mucho pensar, cavilar, y de alguna que otra receta, que después de hacerla no me pareció tan buena como prometía, terminé preparando estos tarritos, que son una versión rápida de una tarta de queso y, que si tenemos los ingredientes, que son bastante básicos y por lo tanto es fácil que sí los tengáis en casa, nos sirve para preparar un postre rápido y dejar alucinando al personal. O sea, el típico postre para cuando llega de improviso alguien a comer a casa, y así como quien no quiere la cosa le dices que no tenías nada hecho... "pero he mezclado cuatro cosas y he preparado este postre en un momento".
Sí, si, en un momento, porque sólo hay que calentar un poco, pero no es necesario ni encender el horno. De verdad, fácil y rápido, lo pueden hacer incluso esas personas que siempre se lamentan de que no les salen bien los bizcochos porque no les suben. ¡Pues a partir de ahora nada de bizcochos! ¡cuando quieran sorprender a alguien con algo cocinado por ellas, vasitos de chocolate con queso y listo!
Porque además de estar super-ricos, como detalle, o en la típica comida con amigos en que cada uno lleva una cosa, quedan genial. En ese caso es necesario un tarro con tapa hermética, y adornar ese tarro un poco, por ejemplo colocando una tela sobre la tapa y atándola con una cinta de rafia, un lazo, o cualquier otra cosa que se os ocurra. Luego se pueden colocar en una caja un poco curiosilla y queda un detallazo total, os lo podéis imaginar ¿verdad?

La receta, por si la queréis hacer, es la que sigue:
Ingredientes:
350 g nata
125 g queso de untar tipo
philadelphia
30 g azúcar
6 u 8 galletas de mantequilla
100 g chocolate fondant o al
70% según os guste
moras, grosellas, frambuesas...
- trituráis las galletas y las
colocáis en el fondo del tarro
- calentáis 200 g de nata y cuando esté
caliente añadís el chocolate troceado hasta que se deshaga. Dejáis enfriar un
poco y lo repartís por encima de las galletas. Una vez hecho esto metemos los
tarritos al frigorífico, o si hay prisa, al congelador para que se enfríe del
todo el chocolate
- mientras, mezclamos el queso
con el resto de la nata y el azúcar hasta que nos quede una crema homogénea, yo lo hice con unas varillas a mano
- echamos en un cazo los frutos rojos, añadimos un
poco de agua y azúcar y lo ponemos a calentar como si fuéramos a hacer una
mermelada. A fuego lento, dejamos que se cuezan las frutillas y que se consuma
la mayor parte del agua y cuando no queden más que un par de cucharadas del
líquido, retiramos el cazo del fuego. Colamos las frutas con un colador y
reservamos el almíbar que nos ha quedado de la cocción
- colocamos la crema de queso en la manga pastelera y la repartimos por los tarritos, aunque yo en realidad no usé la manga, pero si lo hacéis os quedará mejor. Sobre el queso colocamos los frutos rojos y de remate añadimos por encima de éstos un poco del almíbar que habíamos reservado.
- colocamos la crema de queso en la manga pastelera y la repartimos por los tarritos, aunque yo en realidad no usé la manga, pero si lo hacéis os quedará mejor. Sobre el queso colocamos los frutos rojos y de remate añadimos por encima de éstos un poco del almíbar que habíamos reservado.
¡Y listo! ¡Espero que os haya
gustado este sucedáneo de tarta de queso en tarritos!, y ahora a ver cuál
preparo para el mes que viene, ¡sorpresa!
Sugerencias y datos:
- podéis reducir mucho las
calorías si usáis queso light y nata del 18%
- en vez de galletas de
mantequilla podéis usar otras que os gusten, bizcochos, magdalenas...
- también podéis añadir menos cantidad de chocolate con la misma cantidad de nata para que el resultado quede más fluido
- también podéis añadir menos cantidad de chocolate con la misma cantidad de nata para que el resultado quede más fluido
- este postre además de ser rico
en calcio es rico en antioxidantes, que provienen tanto de los frutos rojos
como del chocolate, sobre todo si usáis del negro. Los antioxidantes son
cardioprotectores y además nos protegen contra los radicales libres y contra el
envejecimiento.